Holbox
Sin coches, sin prisa y con el plancton brillando de noche
Holbox no se parece a nada más del Caribe mexicano. Es una isla de arena en el extremo norte de Quintana Roo, dentro de una reserva de la biosfera, donde no circulan coches, las calles son de tierra y el agua es tan somera que puedes caminar mar adentro hasta perder de vista la orilla. Es el destino de la lista para quien quiere desconectarse de verdad.
Cómo es la isla
Holbox tiene unos 40 kilómetros de largo pero la parte habitada es un pueblo chico que se cruza caminando en veinte minutos. El transporte son carritos de golf y bicicletas; no hay bancos en cada esquina, la conexión falla y en algunos lugares el agua es salobre. Eso no es un defecto del destino: es exactamente lo que la gente viene a buscar.
El mar no tiene el turquesa profundo de Tulum porque es agua somera sobre fondo de arena, donde se mezclan el Caribe y el Golfo de México. A cambio da atardeceres que se reflejan en el agua como un espejo, y noches en las que se puede ver bioluminiscencia —el plancton que brilla al moverse— en las playas oscuras del este, sobre todo en verano y sin luna.
Qué hacer
- Nadar con tiburón ballena — de junio a septiembre, Holbox es uno de los mejores puntos del mundo para hacerlo. Está regulado: pocos nadadores por grupo, chaleco obligatorio y prohibido tocar.
- Punta Mosquito — una barra de arena al este con agua transparente donde suele haber flamencos. Sólo se llega caminando con marea baja o en lancha.
- Punta Cocos — el extremo oeste, el mejor lugar para el atardecer y para ver bioluminiscencia.
- Isla Pájaros — santuario de aves dentro de la laguna, con torres de observación.
- Yalahau — un ojo de agua dulce en la laguna, del lado continental.
- No hacer nada — es una respuesta completamente válida aquí, y probablemente la mejor.
Cuándo ir
De noviembre a abril el clima es seco y agradable, con menos mosquitos. De junio a septiembre es la temporada de tiburón ballena, con más calor, más humedad y más insectos —lleva repelente, hablamos en serio—. Septiembre y octubre son los meses de mayor riesgo de huracán y muchos negocios cierran temporalmente.
Holbox también recibe sargazo, aunque generalmente menos que la costa de Tulum, y su ubicación en el Golfo hace que el patrón sea distinto al del resto de Quintana Roo.
Cómo llegar
Es el destino que más cuesta alcanzar de esta lista, y eso es parte de su encanto. Desde Cancún se maneja o se toma autobús hasta Chiquilá —unas dos horas— y de ahí sale el ferry, que tarda entre veinte y treinta minutos y opera con horario fijo. El coche se deja en un estacionamiento de Chiquilá; en la isla no lo vas a necesitar. Sale el último ferry por la tarde, así que planea el día con margen.
Dónde quedarse
La oferta va de hostales sencillos en el pueblo a hoteles boutique frente a la playa. El pueblo te deja caminar a todo y comer barato. La zona de playa hacia el oeste es más tranquila y cara. Ten en cuenta que muchos hoteles funcionan con planta de luz y que el aire acondicionado no está garantizado en todos: pregunta antes de reservar si viajas en verano.
Un consejo
Saca efectivo antes de llegar. En la isla hay pocos cajeros, se descomponen y varios negocios no aceptan tarjeta. Es la queja número uno de los visitantes y es completamente evitable.