Riviera Nayarit
Surf, pueblos chicos y la costa que sigue al norte de Vallarta
La Riviera Nayarit es la costa que empieza donde termina Puerto Vallarta y sigue hacia el norte durante casi 200 kilómetros. Es el mismo aeropuerto y otra experiencia por completo: pueblos chicos, playas largas, olas de verdad y un ritmo que Vallarta ya perdió hace veinte años.
No es un lugar, son varios
Conviene entenderla como una fila de pueblos, cada uno con su carácter:
- Nuevo Vallarta y Flamingos — la parte más desarrollada, con resorts, campos de golf, marina y una playa recta de varios kilómetros. Familias y todo incluido.
- Bucerías — pueblo largo y tendido, con una de las playas más anchas de la bahía y una tradición de pescado zarandeado que por sí sola justifica el viaje.
- La Cruz de Huanacaxtle — marina, mercado de los domingos en temporada y una escena gastronómica pequeña pero muy buena.
- Punta de Mita — donde cierra la Bahía de Banderas. Zona de lujo, punto de salida a las Islas Marietas y sede de las olas más amables para aprender.
- Sayulita — el pueblo surfero por excelencia: papel picado, tiendas, ola larga de fondo de arena y muchísima gente los fines de semana.
- San Pancho — a diez minutos de Sayulita y en otro planeta: tranquilo, con playa amplia, olas más fuertes y sin la saturación de su vecino.
- Lo de Marcos, Chacala y Guayabitos — más al norte, mucho más locales, con precios que ya no se parecen a los del sur.
Las playas
La costa nayarita es plana y arenosa, lo contrario del sur rocoso de Vallarta. Destiladeras es arena blanca, agua turquesa y poca construcción: la más "de folleto" de toda la bahía. El Anclote, en Punta de Mita, es la playa donde casi todo el mundo se para por primera vez en una tabla. Playa Sayulita es bonita y está siempre llena. Chacala, más al norte, es una media luna de arena oscura rodeada de selva, y es de nuestras favoritas del país.
Surf, que es la razón principal
Aquí están las olas que la Bahía de Banderas no tiene. Sayulita es el punto clásico para principiantes por su fondo de arena y su ola lenta; El Anclote es suave y perdona errores; La Lancha es la favorita de quien ya rema solo; y San Pancho es fuerte y no es lugar para primera clase. Si nunca te has subido a una tabla, una clase de surf en Sayulita el primer día te ahorra una mañana entera de tragar agua.
Las Islas Marietas
El archipiélago protegido frente a Punta de Mita es lo más famoso de esta costa, sobre todo por la Playa Escondida dentro de un cráter. Ojo con las expectativas: el acceso a esa playa está limitado por permisos, cupo diario y tiempo dentro. Reserva sólo con operadores autorizados y desconfía de quien te garantice entrada en temporada alta. Aun sin entrar, el snorkel alrededor de las islas y las colonias de aves —incluidos los bobos de patas azules— valen la salida.
Cuándo ir
El clima es prácticamente el mismo que el de Vallarta: seco y perfecto de noviembre a mayo, húmedo y lluvioso de julio a septiembre. La diferencia está en el oleaje: el surf mejora notablemente en la temporada de lluvias, cuando llegan los swells del sur. Si vienes por las olas, verano; si vienes por el clima, invierno.
Cómo llegar y moverse
Se llega por el aeropuerto de Puerto Vallarta (PVR). De ahí, Nuevo Vallarta está a quince minutos, Bucerías a treinta, Sayulita a cuarenta y cinco y San Pancho a una hora. Los camiones que salen de Vallarta hacia Punta de Mita y hacia Sayulita son frecuentes, baratos y la forma más sencilla de moverse sin coche. Si vas a estar en varios pueblos, un coche rentado se justifica.
Dónde quedarse
Nuevo Vallarta si viajas con niños o quieres resort. Bucerías o La Cruz si quieres pueblo con buena comida y precios sensatos. Sayulita si vienes por el ambiente y no te molesta el ruido. San Pancho si quieres exactamente lo mismo que Sayulita pero en silencio. Punta de Mita si el presupuesto no es el problema.
Un consejo
Sayulita en fin de semana largo es una prueba de paciencia: se llena, el estacionamiento es un problema y los restaurantes tardan. Ve entre semana, o quédate en San Pancho y visita Sayulita de día. Es el mismo viaje con la mitad del ruido.