Huatulco
Nueve bahías y el agua más limpia del Pacífico
Huatulco es el destino de playa mejor planeado de México, y eso es a la vez su mayor virtud y su límite. Son nueve bahías y más de treinta playas dentro de un desarrollo con reglas ambientales estrictas: no hay edificios altos frente al mar, buena parte del territorio es parque nacional y el agua está entre las más limpias del Pacífico mexicano.
Qué es exactamente Huatulco
No es un pueblo sino un conjunto de zonas repartidas sobre la costa:
- La Crucecita — el pueblo donde vive la gente, con plaza, mercado, restaurantes y los precios normales. No está en la playa, pero está a cinco minutos de todas.
- Santa Cruz — la bahía con la marina, de donde salen las lanchas a las demás bahías.
- Tangolunda — la zona de hoteles grandes y todo incluido, con campo de golf.
- Chahué — intermedia, con hoteles más chicos y ambiente tranquilo.
Las nueve bahías
Es la razón para venir. Algunas se alcanzan por carretera y otras sólo en lancha, y el recorrido de bahías es el paseo clásico del destino: se sale de Santa Cruz por la mañana y se van visitando calas con paradas para nadar y hacer snorkel.
- Bahía de Santa Cruz y Chahué — las urbanas, fáciles y con servicios.
- Bahía de Tangolunda — la de los resorts, con oleaje moderado.
- Bahía Maguey y Órgano — protegidas, agua muy tranquila, palapas con comida. De las mejores para nadar con niños.
- Bahía Cacaluta — dentro del parque nacional, casi virgen, sin servicios; hay que llevar todo.
- Bahía San Agustín — la mejor para snorkel, con arrecife vivo y restaurantes en la arena.
- Bahía Conejos y Tejoncito — más abiertas, con oleaje.
Lo verde, que aquí sí importa
El Parque Nacional Huatulco protege una superficie grande de selva seca y de zona marina, y el destino se ha construido con esas restricciones encima. Se puede hacer snorkel sobre arrecife vivo, recorrer ríos como el Copalita, visitar cafetales en la sierra —el café de Pluma Hidalgo es excelente— y ver liberaciones de tortuga en temporada.
Cuándo ir
De noviembre a abril el clima es seco y soleado, con mar tranquilo: la mejor temporada. De mayo a octubre llueve por la tarde, sube la humedad y la vegetación se pone verde. Un detalle importante: entre noviembre y febrero soplan los vientos del norte, los "tehuanos", que pueden picar el mar durante días y cancelar recorridos de lancha.
Cómo llegar y moverse
El aeropuerto (HUX) está a unos treinta minutos, con vuelos desde Ciudad de México y varias ciudades del país, además de rutas estacionales internacionales. Sin coche se puede: hay taxis colectivos entre las zonas y las lanchas resuelven las bahías. Con coche ganas acceso a las bahías de carretera y a la sierra.
Dónde quedarse
La Crucecita es nuestra recomendación si quieres comer bien y gastar poco; el pueblo tiene vida propia. Tangolunda si vienes a un todo incluido y no piensas moverte. Chahué o Santa Cruz si quieres estar en medio de todo con hoteles más chicos.
Un consejo
Huatulco es tranquilo. No tiene la vida nocturna de Cancún ni el pueblo bohemio de Puerto Escondido: es un destino de playa, agua limpia y descanso. Si eso es lo que buscas, es de los mejores del país; si buscas fiesta, estás en el lugar equivocado.